Béjar FM.- Periódico digital independiente con la actualidad de Béjar y Comarca.-

Historia del viaje a Sevilla

Sevilla

Redacción BÉJAR FM _______________________________________________________________________________________________

CIPRIANO GONZÁLEZ HERNÁNDEZ | Profesor del CEPA Mateo Hernández

Martes, 27 de mayo,  6 de la mañana, en la Corredera de Béjar, cuarenta y cuatro personas del Centro de EPA nos subimos al autobús de Viajes Labrador y comenzamos el viaje hasta Sevilla. Puntuales, como debe ser, iniciamos la salida. La mañana es agradable y los ánimos excelentes.

Tras dos paradas de rigor y una información previa sobre el contenido del viaje y el interés del centro en que junto a un día de confraternidad también sea un día en el que aprendamos de la ciudad de Sevilla ese valor que da el haber sido y seguir siendo una ciudad resultante del crisol de múltiples culturas que como después confirmaría la Guía trató de obtener lo mejor de cada una de ellas: cartagineses, romanos, visigodos, almohades, judíos, cristianos… todos  han hecho de esta ciudad una ciudad cosmopolita como pocas y capaz de absorber todas esas culturas para mostrarlas hermosas junto a río como el Guadalquivir que sublima todo lo anterior.

A las 11 horas llegamos a Sevilla. La Guía, fantástica como pocas, dicharachera, amena, enciclopédica y con un punto de mala leche para impedir que a nuestro grupo, ya numeroso, se unieran otras personas al rebufo de sus magníficas explicaciones,  nos esperaba en la Torre del Oro. Tras las presentaciones de rigor iniciamos la visita guiada: Torre del Oro, -tal vez deba su nombre al color inicial de su cúpula y al reflejo del agua en sus piedras al atardecer-, Real Casa de la Moneda, -esta sí era la que recibía todo lo que llegaba de América, oro, plata, especias..- Reales Alcázares, – donde se juntan tres culturas muy diferentes y donde los jardines son una parte de la hermosura de las edificaciones-, la Catedral con sus múltiples retazos de la historia de Sevilla, mudéjar, gótica, renacentista, plateresca… y su torre –La Giralda- que debe su nombre al Giraldillo, escultura a modo de veleta “que gira”, Barrio de Santa Cruz y la Plaza de Doña Elvira… Largo, intenso y a la vez nos pareció corto. La despedida de la Guía con un aplauso merecido por parte de todos le mostró nuestro reconocimiento.

Todo el camino lo habíamos hecho a pie en un día con una climatología fantástica, en una ciudad plagada de turistas que a la luz de sus rostros podrían ser de medio mundo, lo que le da a Sevilla ese carácter cosmopolita. Hasta aquí habíamos pasado toda la mañana en el “feudo” del Sevilla C.F, tal vez por eso, o tal vez no, tomamos el autobús para por el Puente de Isabel II pasar a territorio del Betis, o lo que es lo mismo, al Barrio de Triana – es una licencia futbolística en una ciudad que también lo vive así-, en busca de la comida.

El restaurante estaba en Triana, a orillas del Guadalquivir, en la Calle Betis precisamente, con la Torre del Oro en frente y un poco más atrás la Giralda presidiendo el perfil del horizonte. Comimos bien, lo cual ayuda, sin duda, al éxito del viaje y tras el café de rigor retomamos la marcha –a pie- hasta llegar a la Real Maestranza de Sevilla. Visita el coso y su albero de Alcalá de Guadaira, sus museos y permítaseme otra licencia, esta vez taurina, por no ser menos,: entre las cabezas disecadas de toros existentes en el museo, cabezas pertenecientes a toros que tras una brillante “faena”  con su muerte habían dado el triunfo y la fama a importantes toreros de todas las épocas, entre todos ellos, digo, resaltaba la cabeza de  una vaca, sí, sí, de una vaca. La Guía se encargó de hacérnoslo notar por si no nos habíamos dado cuenta, y tratar de hacernos pensar en la justificación de su presencia. Era la vaca “Islera” madre del toro “Islero” que mató a Manolete en la Plaza de Linares y que “la habían sacrificado para que su estirpe acabase en ella”, vamos como si ella fuera la culpable de la muerte de Manolete. -Ahora ya sabéis a quien echarle la culpa-.  Una alumna avispada quiso saber si también habían sacrificado al padre. Parece que no. Tal vez eso explique el devenir trágico de la Fiesta.

Tiempo libre hasta las ocho – Calle Sierpes…- y vuelta a  la Torre del Oro para  en el autobús acercarnos hasta la Plaza de España y que tras la tradicional foto en la bancada correspondiente a la provincia de Salamanca volvemos al autobús para despedirnos de Sevilla, con algunos minutos de retraso fruto de algunas urgencias de última hora.

El viaje de regreso, obviamente más calmado que la ida, Así, tras la parada intermedia rigurosa en la que una de las alumnas se quedó allí porque su hija la estaba esperando para disfrutar de una fiesta familiar, llegamos a Béjar pasada la una y media, cansados, -seguro- pero también felices, ya que la despedida a modo de evaluación fue un cerrado aplauso a la organización, a los conductores y al cívico comportamiento de todos. A algunas les quedaba todavía un ratito, tenían que llegar a Sorihuela, y Lagunilla, pero estoy seguro que les ha merecido la pena. Como nuestro descanso, que a esas horas y tras un largo día, también lo es.

__________________________________________________________________________________ Comentarios: Para hacer comentarios en este digital debes estar registrado. Al registrarte y enviar tu comentario aceptas todas las normas.
Página en Facebook: https://www.facebook.com/bejarfm. En Twitter: @BejarFM